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En 1974- hace 50 años- Mendoza RC y Marista deciden encarar su primera gira por Europa y para su preparación invitan al recién nombrado entrenador de Los Pumas -Veco Villegas-para que los asistiera en sus entrenamientos durante el mes de enero.

En uno de esos días me llama Eduardo Terranova, en ese entonces jugador del Mendoza RC y con quien me une una amistad de por vida, para decirme ‘te tengo una sorpresa, mañana te llevo a tu casa de Chacras de Coria- que muchos conocen como la casa de los García-’, a una persona interesante, “ a quien le dije, Y me contestó: “Al Veco Villegas, el entrenador de Los Pumas”. Me quedé mudo y pensé, el entrenador de Los Pumas va a estar en mi casa, no lo podía creer. Inmediatamente organice todo, y le avise a otros amigos para que vinieran como Carlos Lupin Lizarraga, Ricardo Genoud, Jorge Navesi y Jorge Godoy Ortiz. Salvo éste último, que tenia unos 45 años, los otros 5 teníamos apenas 22 o 23 años.

Ese día el Veco llegó cerca de las 12 de la mañana y se fue a las 12 de la noche. Fueron 12 horas seguidas de rugby, sin parar, absorbiendo como esponja todo los que nos decía este gran señor.

¿Alguien puede pensar hoy, que un entrenador de Los Pumas se va a juntar a hablar de rugby con 5 jóvenes durante 12 horas? Pienso que no, pero el Veco lo hizo y me imagino que debe haberlo hecho en muchas otras oportunidades con otros entrenadores jóvenes.

Junto con el Veco estaba en esa reunión Jorge Godoy Ortiz, del Mendoza rugby, un estudioso mendocino del rugby, que también ya nos había “adoptado” rugbísticamente, y tenía en los años 60 y 70 una biblioteca de libros de rugby más importante que la que existía en la UAR. Era una gran cantidad de libros de distintos países, que los traducía en forma personal usando una máquina de escribir y haciendo copias con papel carbónico para nosotros, ya que no existían las fotocopias jaja.

Estos dos personajes (el Veco y Godoy Ortiz) nos tocaron con su varita mágica y nos impregnaron el rugby y su espíritu para toda la vida. Aunque algunos ya no están (como Lupin Lizarraga, Ricardo Genoud, el Veco y Godoy Ortiz) los otros seguimos juntos y amigos como manda el espíritu de nuestro juego.

La siembra de estos dos personajes fue que esos 5 jóvenes que compartimos aquella jornada inolvidable entrenaron muchos años divisiones juveniles y superiores en cada uno de sus clubes ,como también seleccionados juveniles y mayores de nuestra provincia (en épocas de grandes victorias, la primera vez que le ganamos a Buenos Aires, Inglaterra, Francia, Escocia), Lupín Lizarraga dirigió a Los Pumitas, Navesi lo hizo en el seleccionado de Provincias Argentinas, Los Pumas en un Sudamericano y el seleccionado de Chile, además también fuimos dirigentes en nuestros clubes, la Unión de Rugby de Cuyo, y en la UAR.

Otra anécdota corta del Veco, pero que muestra su visión del rugby, fue durante uno de sus tantos viajes a Mendoza, creo que 1985. Me llamó y me pidió conocer todos los clubes de Mendoza. Al otro día, junto con Ricardo Genoud, lo pasamos a buscar y durante y toda la mañana recorrimos todos los clubes sobre los que nos preguntó interesadamente.

Terminamos en nuestro club (Los Tordos) y parados junto a la barra nos dijo algo que no olvide nunca más: “Hablando acá, junto a la barra, es donde se aprende más rugby”. Que bien les haría a nuestros jóvenes hablar más del juego. Por algo todavía todos tenemos presente al Veco.

En 1988 el año que fallece el Veco, Tucumán organiza el primer torneo argentino de campeones juveniles con su nombre, los Tordos tuvieron el honor de ganarlo.

Pedro Garcia